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Reportaje:

Se alquilan ideas

La fotógrafa mexicana Marianna Dellekamp presenta en Madrid 'Se renta', un proyecto en el que sucumbe al juego de imágenes y textos

"Rento recámara con tapanco, en depto de dos habitaciones, sala, cocina, baño, etc... En comunidad tranquila y con muchas plantas". Este texto, que corresponde a un anuncio inmobiliario, cotidiano, escogido al azar, es el motor de arranque del proyecto de la fotógrafa Marianna Dellekamp (México, 1968) con el que inaugura la exposición Se renta en el Instituto de México de Madrid hasta el 29 de julio, en el marco del festival PHotoEspaña.

Este anuncio, junto con una docena más rescatados del anonimato de algún tablón o periódico, sirvieron como excusa para que la artista diese forma a un proyecto en el que, de incógnito, acompañó a una amiga en la peripecia de buscar piso y así poder atrapar las imágenes que diesen forma a los textos. Una vez allí, la artista retrató el espacio con permiso del propietario sin que éste supiera que de alguna manera iba a formar parte de un proyecto artístico. "La gente fue muy amable, pero no sabían para qué quería en el fondo las imágenes. A veces hay que valerse de muchas cosas, pero prima la ética en el trabajo. No resultaba una idea agresiva. Pido disculpas públicas", confiesa divertida, a EL PAÍS, con una inocencia casi infantil, como quien acaba de desvelar una pequeña travesura.

Una vez desenmascarada su faceta más voyeur, profundizamos en la idea que mueve un proyecto como Se renta, donde la artista mexicana juega con dos interpretaciones de la realidad: la del arrendador que vende o alquila un piso (anuncio original sin tratamiento) y la del cliente (imagen subjetiva de la artista) para construir una idea.

DelleKamp reconoce que, aunque la visita a los pisos le produjo más de un subidón de adrenalina, se siente más cómoda haciendo trabajo de campo, "en el silencio de mi laboratorio". Cada proyecto que realiza lleva detrás muchas horas de investigación y trabajo: "Cuando tengo clara la idea que quiero desarrollar escribo una pequeña tesis. Leo e investigo sobre el tema que me interesa y luego lo desarrollo. Es lo que más tiempo me lleva, porque el trabajo final las fotografías] es rápido. Cuando ya he trabajado el concepto, sólo tengo que buscar una imagen para contruirlo. Cuido la imagen, pero doy más valor a la idea que hay detrás".

¿Y qué mueve a Se renta? El poder de la información y su impacto "abrumador" en la sociedad, según explica esta artista, que desde que fue seducida por la fotografía a los 15 años coleccionando postales de James Dean y Marilyn Monroe, no ha dejado de disparar. "Me inquietaba la idea del poder como herramienta que tiene alguien para transmitir en pocas palabras [anuncio], sin saber el impacto que produce en la otra persona. En Se renta se reflejan esos dos poderes [imagen y texto] en uno", explica Dellekamp, que ha recibido varios premios, entre los que destacan el Premio Nacional de Arte Joven y el Premio del Salón Internacional de Guadalajara.

Integrante de una generación de artistas que en los años 90 se abrieron camino en la fotografía contemporánea más conceptual, Marianna Dellekamp siempre tuvo claro, desde que estudiaba la profesión en México y Nueva York, cómo quería contar sus historias. Y ese enfoque particular de su visión del mundo estaba lejos de la tradición documentalista, tan arraigada e importante en aquellos años en México. "Cuando salí de la escuela, mi conflicto era que no quería subir a la sierra, vivir en una comunidad de indígenas y contar una historia, que es lo que se hacía. Pensaba que si no voy a cambiar la vida de esas personas, para qué voy a ir a vivir, a explotar, de lo que ellos me van a dar. No había una coherencia, para mí era una batalla perdida. Tuve una crisis y dejé la fotografía", explica la artista.

En esa búsqueda de diferentes formas de expresión se encontró con Gerardo Suter, uno de los fotógrafos contemporáneos latinoamericanos más influeyentes, y cambió su vida: "Comprendí que hay otras formas de contar las cosas, de desarrollar ideas, y comencé a trabajar otra vez en la fotografía, que es una extensión de mí. No sé contar las cosas de otra forma".