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La monumentalidad de Kiefer irrumpe en el Guggenheim

El museo bilbaíno expone más de un centenar de obras concebidas por el artista alemán para sus enormes salas

El artista alemán Anselm Kiefer ha conseguido rellenar la mitad del Museo Guggenheim Bilbao con más de un centenar de obras monumentales creadas en los últimos diez años y concebidas expresamente para la pinacoteca bilbaína. La exposición se ha inaugurado hoy y estará abierta hasta el 3 de septiembre.

Kiefer ha expresado en Bilbao su satisfacción por trabajar para el Guggenheim. "Este museo es el que más me impresiona porque las salas son tan grandes que suponen para mí un reto enorme", ha reconocido Kiefer, considerado a sus 62 años uno de los creadores europeos más importante de la segunda mitad del siglo XX.

El director de la Fundación Solomon R. Guggenheim, de Nueva York, Thomas Krens, ha insistido en que la exposición ha sido pensada expresamente para mostrarla en Bilbao. Las obras monumentales de Kiefer encajan en las gigantescas salas diseñadas por Frank Gehry. La muestra, que ocupa toda la segunda planta y dos salas de la primera, "se ha instalado con muchísima elegancia y con gran espectacularidad", según Kerns. Como muestra, el gigantesco y singular cuadro de 15 metros de altura, que supone un récord de tamaño en el mundo del arte y que retrata un desolado paisaje de invierno.

El comisario de la exposición, Germano Celant, ha explicado que la idea, además de mostrar el universo creativo del artista nacido en Donaueschingen (sur de Alemania) en 1945, es establecer "un diálogo entre la obra de Kiefer y la arquitectura de las salas creadas por Frank Gehry". El protagonista de la exposición es uno de los pocos artistas contemporáneos capaz de llenar los espacios creados por el arquitecto norteamericano en Bilbao, ha asegurado el responsable de la muestra.