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Calatrava diseña la torre más alta de EE UU

La estructura, bautizada como Fordham Spire, se asemeja a la broca de un taladro que intenta penetrar en el cielo

El arquitecto español Santiago Calatrava ha presentado en Chicago el proyecto para edificar la torre más alta de Estados Unidos. La estructura, bautizada como Fordham Spire, medirá 610 metros y se elevará a las orillas del Lago Michigan. La escultura de Calatrava se asemeja a la broca de un taladro que quisiera penetrar en el cielo.

Propuesto para ocupar un prominente espacio a orillas del Lago Michigan, el edificio, que albergará un hotel y 250 apartamentos de lujo, superará los 541 metros que tiene la Torre de la Libertad que se alzará en la zona cero de Nueva York, ya que tendrá 610 metros. Con todo, a escala internacional, la propuesta es superada por la Torre Burj que se construye en Dubai, de 701 metros de altura y que, una vez terminada, sobrepasará a la Taipei 101, un edificio de oficinas de 508 metros.

Taladrando el cielo

Bautizada Fordham Spire por su promotor, Christopher Carley, presidente de la empresa de construcción inmobiliaria Fordham Company, la estructura de Calatrava se asemeja a la broca de un taladro que intenta agujerear el cielo. Su forma, también similar al torso de una mujer con falda al vuelo, se basa en una de las primeras esculturas de Calatrava y es distintiva de su estilo orgánico, antropomórfico y de "arquitectura en movimiento".

El sello de Calatrava (Valencia, 1951) ha quedado impreso en su amplio repertorio de puentes sinuosos y curvilíneos, y estaciones de transporte con arcos y marquesinas inspirados en ojos, pájaros y en su propia obra escultórica. El efecto de "capa con pliegues" de la fachada de cristal de la torre Fordham es alcanzado mediante una innovación estructural: los pisos giran 270 grados alrededor del pilar central a medida que van ascendiendo.

Según el autor de la ampliación del Museo de Arte de Milwaukee y artífice del complejo olímpico de Atenas, entre otras obras importantes, "es un verdadero desafío diseñar un edificio para esta ciudad, siguiendo los pasos de otros grandes arquitectos". Chicago es la cuna de la arquitectura moderna, una ciudad que nutrió el genio de los maestros Louis Sullivan, Daniel Burnham, Frank Lloyd Wright y Mies van der Rohe, y que alberga tres de los quince edificios más altos del mundo, entre ellos la famosa Torre Sears.

"Queremos seguir esa tradición en el siglo XXI y regalarle a nuestra ciudad una obra maestra de uno de los incuestionables genios de la actualidad", han sido los elogios de Carley al arquitecto español, que con este proyecto culmina su conquista de los Estados Unidos. Calatrava recibió en febrero de este año la Medalla de Oro del Instituto Americano de Arquitectos, la mayor distinción que otorga esta organización, mientras que en abril pasado la revista Time lo consideró una de las cien personalidades más influyentes del mundo.

500 millones de dólares

La propuesta del Fordham Spire aún debe ser aprobada por el gobierno de la ciudad, y sus promotores tienen que recaudar los fondos para realizar el proyecto, pero Carley parece convencido de que el prestigio internacional de Calatrava garantizará la financiación. El proyecto, cuyo costo está estimado en quinientos millones de dólares, tendrá además que vencer las reticencias de los vecinos que temen un incremento del tráfico y lo que consideran contaminación visual.

La torre ha sido calificada de "inviable" por promotores inmobiliarios como Donald Trump, que consideran que puede ser blanco del terrorismo, pero los atentados de 2001 contra las Torres Gemelas de Nueva York no han hecho mella en el apetito de los arquitectos por los rascacielos. Según Ron Klemencic, presidente del Consejo de Edificios Altos y Hábitat Urbano, el número de rascacielos en construcción alrededor del mundo está en niveles "históricamente altos".